Reflexiones, de primera mano, en torno al fútbol 9
El pasado viernes, 3 de febrero, tuvo lugar en la Federación Riojana de Fútbol, un taller formativo con los entrenadores y responsables de los clubes con equipos que militan en la liga de fútbol 9. Los clubes que asistieron a la reunión fueron: C. A. Vianés, Balsamaiso, C. P. Calasancio, C. D. Villegas, C. D. Varea, C. D. Berceo, C. D. San Marcial y Rapid de Murillo. Dicho taller fue conducido por el Director del Área Técnica de la Federación Riojana de Fútbol -Miguel Ángel Cabezón-, contando con la participación del área de apoyo técnico de la F.R.F., y de su Secretario -D. Ángel Fernández Lavadía-.
El propósito de dicha reunión fue doble:
- Por un lado, recabar información sobre el parecer de los equipos / clubes implicados en relación con la nueva modalidad de fútbol planteada.
Poner en común los problemas y soluciones relacionados con la organización táctica de los equipos de fútbol 9 en el terreno de juego -no olvidemos que es una modalidad pionera en la que los entrenadores han tenido que reflexionar para poner en práctica los sistemas de juego idóneos en función de las características del juego y del equipo-.
La reunión se estructuro en tres apartados, claramente diferenciados:
En el presente artículo vamos a soslayar estos dos últimos apartados, debido a que, además de haberse saldado satisfactoriamente, su interés no trasciende más allá de los equipos implicados en la propia competición. Sí que, por su relevancia, vamos a profundizar en el primer apartado, detallando las conclusiones extraídas por asentimiento unánime de los presentes:
En primer lugar los entrenadores relataron como se han ido adaptando, progresivamente a los requerimientos tácticos de la nueva modalidad de juego. En este sentido la gran mayoría expusieron la evolución de sus sistemas tácticos, fruto de la lectura de experiencias, conforme avanzaba la competición. En este sentido, el Director Técnico de la Federación Riojana de Fútbol, elevó las siguientes consideraciones fruto de las observaciones efectuadas por los técnicos implicados:
El sistema táctico a emplear deberá elegirse en función de las características de los jugadores del equipo.
En defensa jugaremos con:
En cuanto a la modificación reglamentaria de atrasar la línea de fuera de juego a la línea de centro del campo -recordemos que en el fútbol 7 está ubicada a 13 metros de la línea de meta contraria-, los clubes coincidieron en que, debido a su novedad, se va adquiriendo progresivamente: el jugador caía más en fuera de juego a principio de temporada, pero va asimilando la norma- común al fútbol 11-.
En relación a la figura del portero, todas las conclusiones elevadas por los presentes fueron positivas. Y es que, según los clubes, la figura del portero en el fútbol 9 se ve reforzada al permitirle al niño mostrarse mucho más competente que en la portería adulta. De hecho, la cantidad y calidad de las intervenciones del portero en relación al fútbol 11 fue asentida por los presentes. Además, se aludió a que al ubicarse el fuera de juego en la línea de medio campo es mayor el requerimiento táctico del portero -la necesidad de acompañar el juego-. Por último, en relación al saque del portero se destacó su proporcionalidad en relación al terreno de juego, en comparación con la descompensación observada para las mismas edades en el fútbol 11.
En relación a otro saque, en este caso el de esquina, se alabó, la posibilidad de trabajar corners tanto al primero como al segundo palo, destacándose como, en el fútbol 11, la imposibilidad del niño de alcanzar el segundo palo es manifiesta.
Fruto del anterior enunciado, hubo lugar para la reflexión en torno al balón con el que se desarrolla el juego -balón de fútbol 7-. Los presentes -al no existir en el mercado un balón intermedio entre el nº 4, fútbol 7, y el nº 5, fútbol 11-, mostraron de forma consensuada su acuerdo con el balón designado a partir de la facilitación al niño del dominio del espacio de juego.
En relación a los terrenos de juego se destacó como progresivamente los equipos con campo propio -gestionado por el Club-, lo han adaptado, con relativa facilidad, para jugar en él como locales. Por su parte, los clubes de Logroño elevaron la necesidad de marcar nuevos campos en la capital, además del existente en Pradoviejo. Desde la Federación se notificó que este aspecto se solucionará el año que viene con el marcaje, ya previsto, de nuevos campos.
A nivel más global los asistentes coincidieron en la participación aumentada del jugador en el fútbol 9 en relación con el fútbol 11. Se matizó que a mayor participación, el niño tenía más posibilidades de sentirse con la tarea -más acorde a sus posibilidades- y por lo tanto le resultaba más gratificante. En este sentido, también se reforzó positivamente el hecho de que los cambios sean rotatorios.
Como conclusión del presente artículo-resumen y de lo expuesto en la reunión, decir que la totalidad de los asistentes a la reunión coincidieron en que la puesta en práctica de la nueva modalidad es -citamos textualmente de nuestras notas-: un acierto tremendo, ya que supone un paso intermedio que permite salvar la gran diferencia de juego entre fútbol 7 y fútbol 11. En definitiva, una modalidad de juego más adaptada, al niño primer año de infantil, que la forma adulta del fútbol 11.
Daniel Lapresa Ajamil y Javier Arana Idiakez