Logo Fundación Rioja Deporte
Imagen cabecera sección

CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA EN LA PREVENCIÓN Y READAPTACIÓN DE LESIONES EN EL DEPORTE ESCOLAR

JESÚS ÁNGEL MARTÍNEZ ABAD.
Doctorando y Licenciado en C.C de la Actividad Física y del Deporte y diplomado en Magisterio (especialidad en Educación Física)

En la actualidad, la actividad física y el deporte se han convertido en elementos fundamentales que influyen en la salud y en la mejora de la calidad de vida. Especialmente, en edades tempranas, destaca además el potencial formativo que subyace a su práctica, no sólo en los aspectos puramente motrices y físicos, sino también en el desarrollo cognitivo, afectivo y social. Se está creando el hábito al ejercicio físico, y si además conseguimos que estas experiencias sean satisfactorias estaremos potenciando su adherencia futura a este tipo de prácticas.

Sin embargo, la práctica de este tipo de actividades no está exenta de ciertos riesgos para la salud del niño deportista. Por tanto, debemos conocer como minimizar esos riesgos para poder prevenir posibles lesiones, especialmente en edades donde los procesos madurativos de los diversos órganos y tejidos todavía no se han completado. Además, debemos comprender que pasos debemos dar en el caso de sufrir una lesión deportiva desde un punto de vista no sólo médico, sino también físico-deportivo.

Tenemos a nuestro alcance multitud de propuestas de ejercicios preventivos que pueden salvaguardar mejor la salud del joven deportista, ayudándonos a minimizar el número y la gravedad de ciertas patologías del aparato locomotor. Debemos tener claro, que cuando realizamos ciertos ejercicios para la consecución de un objetivo concreto dentro de una disciplina deportiva, podemos estar generando paralelamente descompensaciones tanto a nivel muscular, tendinoso y/o articular especialmente en deportistas jóvenes, y esto hay que tenerlo en cuenta en los entrenamientos.

Muchas de las actuaciones preventivas pasan por cuestiones educativas, relativas a la higiene postural, nutricional y a malos hábitos. Desde el terreno deportivo, la no elección de ejercicios desaconsejados, la adecuación de los contenidos del entrenamiento a la edad biológica por parte de los técnicos, y cuestiones relativas al aprendizaje de técnica y la táctica pueden resultar >estrategias adecuadas. En la época actual afortunadamente existen profesionales dentro de las escuelas deportivas y de los clubes que se preocupan de la implantación de propuestas de trabajo preventivo al principio y/o al final de cada sesión, y como contenido estrella en los días libres, o los posteriores a entrenamientos de gran intensidad.

Los ejercicios de fortalecimiento de la cintura pélvica (sobre todo musculatura abdominal y paravertebral) para la prevención de lumbalgias y pubalgías son ya tradicionales. Sin embargo, existen muchas otra alternativas como las que nos ofrecen los ejercicios excéntricos y el trabajo de flexibilidad para la prevención de patologías musculares y tendinosas, al igual que el trabajo propioceptivo, coordinativo y de tiempo de reacción lo hace en lesiones articulares, como los esguinces y roturas de ligamentos de tobillo y rodilla fundamentalmente.

En cualquier caso, no olvidemos “prevenir es más humano que tener que intervenir” (Mozo Cañete, 2001)

Estamos acostumbrados a ver en muchos entrenamientos a niños que entrenan incluso con lesiones, porque ni ellos mismos saben que las tienen. Les gusta tanto lo que hacen, que aunque les duela la rodilla o el talón continúan con su práctica. De la misma manera tenemos presente, que cuando no queda más remedio, por lesión se consulta a un médico o fisioterapeuta, que diagnostican y tratan al joven deportista clínicamente, pero ¿qué ocurre cuando vuelven al entrenamiento?, ¿están preparados para entrenar al nivel de los demás?, ¿estamos sensibilizados con este proceso de readaptación físico deportiva a los gestos de una especialidad deportiva? En el mejor de los casos, el niño realiza una primera sesión de carrera continua y al día siguiente entrena al nivel del grupo.

En la actualidad, hay un área de trabajo dentro del ámbito de la salud llamada readaptación físico-deportiva que persigue el desarrollo de un trabajo exhaustivo de recuperación de una lesión mediante la aplicación de un entrenamiento especial planificado. Este periodo, también conocido como reentrenamiento físico-deportivo del deportista lesionado, podemos definirlo como un proceso de enseñanza-aprendizaje mediante el cual se establecen y mejoran los patrones físico-motores (generales y específicos) de un deportista lesionado, facilitando, en el menor tiempo posible, un estado de bienestar óptimo para el esfuerzo y el rendimiento que le garantice la incorporación a su actividad habitual con normalidad y diligencia (Lalín, 2005). La responsabilidad de este proceso recae sobre un licenciado en Educación Física especialista en biomecánica de lesiones y readaptación.

Existen muchas lesiones del aparato locomotor relacionadas con las edades de crecimiento. El organismo infantil presenta ciertas características especiales que lo hacen más susceptible a ciertas patologías que el del adulto. La presencia de cartílagos de crecimiento, la mayor movilidad en las articulaciones, la menor musculatura y la poca capacidad de concentración durante largo tiempo son algunas de las cuestiones que debemos tener en cuenta.

Un dolor puntual a la altura de la cara interna de la rodilla, puede ser una señal de que el niño tiene un Osgood Schalter (las famosas crecederas), si por el contrario el punto de dolor está muy localizado en el talón puede tener la enfermedad de Sever, y si las molestias surgen en la región inguinal debemos sospechar la enfermedad de Perthes. El conocimiento de estas y otras patologías, con su sintomatología particular podemos considerarlo como algo imprescindible para el personal responsable del deporte escolar. En todos los casos será el médico el que tenga que diagnosticar y realizar el tratamiento inicial. Si se lo pedimos, también nos marcará unas pequeñas pautas de readaptación al entrenamiento, necesarias y que a la vez serán garantía de menor riesgo de recaída.

Para finalizar no olvidemos que cualquier lesión deportiva debe ser vista y analizada desde un punto de vista multidisciplinar. Se necesita un buen diagnóstico y tratamiento inicial por parte de los profesionales de la medicina, al igual que su coordinación en todo el proceso, aunque también se necesita de la intervención del fisioterapeuta, como especialista en la recuperación de lesiones, sobre todo en el ámbito clínico y del preparador físico recuperador y otros técnicos para la readaptación físico deportiva específica en una modalidad deportiva determinada.

Fundación Rioja Deporte: Palacio de los Deportes de La Rioja (Avda. Moncalvillo, 2) Tel: 941 58 66 66 - Fax: 941 58 88 08