Logo Fundación Rioja Deporte
Imagen cabecera sección

D. Daniel Lapresa Ajamil
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

D. Javier Arana Idiakez
Licenciado en Psicología. Especialista en Psicología Deportiva


El presente artículo pretende describir el proceso de desarrollo de la capacidad de organización táctica del niño, con el fin de que padres y entrenadores-educadores profundicen en el conocimiento de las características de los niños que practican deportes

Período sensoriomotor Estadío preoperatorio
0-2 años De los 2 a los 7 años, aproximadamente

Aunque al término del periodo sensoriomotor -2 años-, el niño ha aprendido mucho sobre las propiedades de las cosas -que la forma del balón es redonda, que rueda y bota-, a actuar sobre ellas -que se le puede dar patadas, recogerlo, arrojarlo, etc.- y a prever sus comportamientos -que al golpear el balón se aleja de él-, el niño de este período todavía se caracteriza por centrarse en el presente inmediato.

Será en el estadío preoperatorio cuando el niño comience de forma incipiente a representar mentalmente las acciones que ha conseguido realizar, lo que le va a permitir realizar planes a largo plazo de su propia actividad. A modo de ejemplo:

  • El niño de 2 años puede conducir el balón por el campo y meterlo en la portería pero no es capaz de representar en una pizarra o papel el recorrido realizado.
  • El niño de 5-6 años sabe como ha sido la jugada de gol -quién se la ha pasado, a quién ha regateado, por dónde ha entrado el balón en la portería-, pero no es capaz de explicar o representar en pizarra o papel la situación concreta en el terreno de juego de los participantes en la jugada. Así mismo, sabe que ha robado el balón pero no sabe representar la situación táctica del robo y si su posicionamiento táctico ha sido el adecuado con independencia del resultado obtenido en la acción -ha robado luego ha tenido éxito, aunque no haya actuado tácticamente de una forma correcta-.

En su análisis de la realidad, el niño ubicado en este estadío preoperatorio, no va a ser capaz de sopesar diferentes aspectos o propiedades de los objetos al unísono, sino que va debiendo abandonar el referente de su percepción para abordar el objeto o el espacio desde otro punto de vista. Es lo que sucede en los siguientes ejemplos:

  • El niño que está actuando de defensor centra su atención en el balón y le entra al atacante que lo conduce para tratar de robárselo, a pesar de que su equipo se encuentra en inferioridad numérica y la mejor opción sea contemporizar.
  • El niño centra su atención en el defensor ya que le han dicho “no te despegues de él”, y sigue defendiéndolo a pesar de que el balón ya está fuera.
  • El entrenador le ordena al niño que se “pegue a la banda” y el niño, dicho y hecho, se posiciona junto a la línea mientras el equipo contrario campa a sus anchas por el interior del terreno de juego.
  • El entrenador le ordena al niño que se coja al poste en un saque de esquina y, efectivamente, éste agarra al poste con independencia del resultado del saque.

Estos ejemplos, aunque hayan podido despertar una sonrisa en el lector, no son infrecuentes, siendo la demostración patente de que la capacidad táctica del niño en esta edad es muy reducida.

Periodo de las Operaciones Concretas Periodo de las Operaciones Abstractas
Desde los 7-8 años hasta los 11-12 años Desde los 11-12 años hasta el final de la adolescencia

A partir de los 7 años entramos ya en el periodo denominado de las operaciones concretas, caracterizado por la capacidad del niño de realizar operaciones -acciones interiorizadas, reversibles y coordinables con otras en una estructura de conjunto- centradas tanto en objetos físicos como en sus propiedades características, estén presentes dichos objetos o no -en cuyo caso nos encontramos ante el concepto de abstracción física-. En el comienzo del periodo de operaciones concretas, categoría pre-benjamín, las diversas relaciones entre objetos se construyen por separado y una tras otra, aunque este proceso va adquiriendo totalidad conforme el niño se acerca al periodo de las operaciones abstractas.

Como muestra de evolución de la capacidad de organización táctica del niño del periodo de las operaciones concretas exponemos el siguiente ejemplo -centrado en el fútbol por ser el deporte más generalizado-, bajo la perspectiva del compañero que realiza la cobertura y que, así mismo, debe estar en disponibilidad de llegar a tapar al atacante que se ofrece para recibir el pase:

  • Pre-Benjamines (6-8 años): Cuando tiene el balón en su poder el contrario no voy como un loco detrás de él, sino que se lo dejo a mi compañero colocado en esa parcela del campo (delante de mí / detrás de mí / a mi derecha / a mi izquierda) y me quedo defendiendo mi parcela o jugador correspondiente, hasta que la pelota vuelva a entrar en la parte del campo, o le vaya al jugador, que me corresponda.
  • Benjamines (8-10 años): Cuando tiene el balón en su poder el equipo contrario me coloco entre los dos atacantes y en diagonal atrasada con mi compañero que defiende al poseedor del balón. Si el atacante realiza un pase al rival que yo defiendo, justo en el momento del pase, salgo a tapar al atacante que recibe. Mi compañero, que hasta ese momento tapaba al poseedor del balón, rápidamente retrocede, realizando una diagonal en la dirección del pase, para así evitar las paredes y la posibilidad de que el atacante nos gane la espalda.

Esta es una ejemplificación particular de lo que pudiera ser una cobertura realizada sobre el terreno de juego o en pizarra; es decir, una situación entre todas las posibles de cobertura. El niño necesitará de la capacidad de operar abstractamente para interiorizar el concepto de forma genérica y aplicarlo concretamente en cada situación de juego que se presente, tal y como puede observarse en el siguiente ejemplo relativo a la categoría alevín:

  • Alevines (11-12 años): Cuando tiene el balón en su poder un jugador del equipo contrario, le hago la “cobertura” al jugador de mi equipo que le tapa el paso.

Así pues, a partir de la categoría alevín, podemos decir que el jugador tiene una capacidad operatoria de organizar el espacio. Capacidad que deberá ser educada de una forma significativa con miras a optimizar el conocimiento táctico del deportista, en pos de la obtención de un jugador inteligente en la lectura de los estímulos tácticos del partido y posterior toma de decisiones en función de las instrucciones tácticas ofrecidas por el entrenador del equipo.

 

Fundación Rioja Deporte: Palacio de los Deportes de La Rioja (Avda. Moncalvillo, 2) Tel: 941 58 66 66 - Fax: 941 58 88 08