D. Daniel Lapresa Ajamil
Doctor en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte
D. Javier Arana Idiakez
Licenciado en Psicología. Especialista en Psicología Deportiva
El presente artículo pretende describir el proceso de desarrollo de la capacidad de organización táctica del niño, con el fin de que padres y entrenadores-educadores profundicen en el conocimiento de las características de los niños que practican deportes
| Período sensoriomotor | Estadío preoperatorio |
| 0-2 años | De los 2 a los 7 años, aproximadamente |
Aunque al término del periodo sensoriomotor -2 años-, el niño ha aprendido mucho sobre las propiedades de las cosas -que la forma del balón es redonda, que rueda y bota-, a actuar sobre ellas -que se le puede dar patadas, recogerlo, arrojarlo, etc.- y a prever sus comportamientos -que al golpear el balón se aleja de él-, el niño de este período todavía se caracteriza por centrarse en el presente inmediato.
Será en el estadío preoperatorio cuando el niño comience de forma incipiente a representar mentalmente las acciones que ha conseguido realizar, lo que le va a permitir realizar planes a largo plazo de su propia actividad. A modo de ejemplo:
En su análisis de la realidad, el niño ubicado en este estadío preoperatorio, no va a ser capaz de sopesar diferentes aspectos o propiedades de los objetos al unísono, sino que va debiendo abandonar el referente de su percepción para abordar el objeto o el espacio desde otro punto de vista. Es lo que sucede en los siguientes ejemplos:
Estos ejemplos, aunque hayan podido despertar una sonrisa en el lector, no son infrecuentes, siendo la demostración patente de que la capacidad táctica del niño en esta edad es muy reducida.
| Periodo de las Operaciones Concretas | Periodo de las Operaciones Abstractas |
| Desde los 7-8 años hasta los 11-12 años | Desde los 11-12 años hasta el final de la adolescencia |
A partir de los 7 años entramos ya en el periodo denominado de las operaciones concretas, caracterizado por la capacidad del niño de realizar operaciones -acciones interiorizadas, reversibles y coordinables con otras en una estructura de conjunto- centradas tanto en objetos físicos como en sus propiedades características, estén presentes dichos objetos o no -en cuyo caso nos encontramos ante el concepto de abstracción física-. En el comienzo del periodo de operaciones concretas, categoría pre-benjamín, las diversas relaciones entre objetos se construyen por separado y una tras otra, aunque este proceso va adquiriendo totalidad conforme el niño se acerca al periodo de las operaciones abstractas.
Como muestra de evolución de la capacidad de organización táctica del niño del periodo de las operaciones concretas exponemos el siguiente ejemplo -centrado en el fútbol por ser el deporte más generalizado-, bajo la perspectiva del compañero que realiza la cobertura y que, así mismo, debe estar en disponibilidad de llegar a tapar al atacante que se ofrece para recibir el pase:
Esta es una ejemplificación particular de lo que pudiera ser una cobertura realizada sobre el terreno de juego o en pizarra; es decir, una situación entre todas las posibles de cobertura. El niño necesitará de la capacidad de operar abstractamente para interiorizar el concepto de forma genérica y aplicarlo concretamente en cada situación de juego que se presente, tal y como puede observarse en el siguiente ejemplo relativo a la categoría alevín:
Así pues, a partir de la categoría alevín, podemos decir que el jugador tiene una capacidad operatoria de organizar el espacio. Capacidad que deberá ser educada de una forma significativa con miras a optimizar el conocimiento táctico del deportista, en pos de la obtención de un jugador inteligente en la lectura de los estímulos tácticos del partido y posterior toma de decisiones en función de las instrucciones tácticas ofrecidas por el entrenador del equipo.